sábado, 24 de noviembre de 2007

EL (estado del) TIEMPO PASA...

El cliché de "el 104 no", no me lo fumo mas.



Ya sé que ese texto tiene por los menos 3 años de retraso. Ya pasó de moda hablar sobre el meteorólogo gracioso, porque el tema está más trillado que Claudia Fernández en 18 y Ejido. Pero mientras escribo esto (ayer de noche) estoy viendo al inigualable Diego Vázquez Melo. Un gran profesional que debería un programa más largo y no solo ese pequeño espacio que tiene luego de Subrayado, en los que aprovecha muy bien esos 3 minutos que tiene para deplegar su arma más infalible: lo bizarro. Porque supera ampliamente al hermano de Mario Bros., lacayo de Pettinatti y eterno miliquero Ramis (que no me acuerdo su nombre), y al recatado Juan Torraca, que su intervención más o menos graciosa son los falsos vivos en Telemundo y el simple de la palabra “hermosísimo” en (oh casualidad) Mundo cruel. Pero volvamos a nuestro obeso Meteorólogo. A la una de la mañana, después de Subrayado, siempre espero su micro de humoradas hilarantes, para luego ver los Simpsons. Entre Los memorables momentos del informe meteorológico quiero destacar el día que luego de terminar con el informe, y a modo de cierre, le arrojan un balde de agua, destruyendo así esa especie de proyector donde (valga la redundancia) se proyectaban el mapita de Uruguay, el dibujito del Sol con lentes y con una sonrisa, y el BMB si estaba lindo el día. Yo no tuve el placer de verlo en vivo (quiero decir en directo, porque que el programa de Vázquez Melo es grabado es mas sabido que la mamá de Claudita vendía falopa, como dijo el gran Jacobo) y cagarme de risa, pero me contaron que el amigo de los pingüinos casi pierde la vida a razón de tamaña descarga, no eléctrica sino de insultos, que con sus últimas fuerzas el señor De Feo (luego de entrar como una exhalación al set de grabación) de propino al meteorólogo tras cagarlo a bastonazos y a patadas repitiendo con voz de enajenado “eso sale caro, gordo pelotudo”. Pero el Pingüinesco (como lo llaman las viejas) se la banca, y hasta hoy nos sigue demostrando que es el meteorólogo que mas bizarro de todos, y que en su programa lo que menos importa es el pronóstico, porque todos esperan que haga algo gracioso para comentar al día siguiente en sus blogs.